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La nutrición: el puente entre la genética y la productividad

La nutrición: el puente entre la genética y la productividad

7/29/2026

La genética ha revolucionado la producción porcina moderna. Gracias al mejoramiento genético, las cerdas actuales pueden producir más lechones nacidos vivos, destetar camadas más numerosas y mantenerse productivas durante más ciclos reproductivos que hace apenas unas décadas. Sin embargo, existe una realidad que muchas veces pasa desapercibida:

"La genética crea el potencial, pero la nutrición determina cuánto de ese potencial se convierte en resultados reales."

En otras palabras, una cerda hiperprolífica no necesita únicamente una buena genética; necesita una alimentación capaz de sostener las enormes exigencias fisiológicas que implica producir más lechones.

El dato que pocos conocen

Cada lechón adicional que una cerda produce representa una demanda extra de energía, aminoácidos, minerales y nutrientes esenciales.

Las reproductoras modernas no solo gestan más fetos, sino que también producen más leche para alimentar camadas más numerosas. Esto incrementa significativamente sus requerimientos nutricionales durante la gestación, el preparto y la lactancia. Según Pablos Tanarro y colaboradores (2024), las cerdas hiperprolíficas requieren estrategias nutricionales cada vez más precisas para sostener su elevada demanda metabólica.

Por esta razón, una genética extraordinaria acompañada de una nutrición deficiente difícilmente alcanzará su verdadero potencial productivo.

El verdadero desafío no es parir más, es alimentar más

¿Qué nos enseña este concepto?

A medida que aumenta la prolificidad:

  • ✅ Aumenta el consumo necesario de nutrientes.
  • ✅ Incrementa la producción de leche.
  • ✅ Se eleva el riesgo de pérdida de condición corporal.
  • ✅ La recuperación reproductiva se vuelve más exigente.
  • ✅ La nutrición adquiere una importancia crítica.

¿Por qué las cerdas modernas necesitan una nutrición diferente?

Las cerdas de hoy no son las mismas de hace 20 o 30 años.

Las casas genéticas han seleccionado animales con una mayor capacidad reproductiva, lo que implica mayores requerimientos fisiológicos.

Según Caballer (2017), el aumento de la prolificidad ha obligado a adaptar los programas de manejo y alimentación para responder a las nuevas exigencias productivas.

Misma genética, distinta nutrición: impacto directo en nacidos y destetados

Gráfico 1: Con la misma base genética (20 ovocitos potenciales), una nutrición adecuada alcanza 18 nacidos totales, 17 nacidos vivos y 15.6 destetados, frente a 15, 13 y 10.4 respectivamente con una nutrición deficiente. Una diferencia de -5.2 lechones por camada, equivalente a 5.200 lechones menos al año en 1.000 partos.

Actualmente, la nutrición debe contribuir a:

  • Maximizar el número de nacidos vivos.
  • Mejorar la producción de calostro.
  • Aumentar la producción de leche.
  • Reducir la pérdida de peso en lactancia.
  • Optimizar la fertilidad del siguiente ciclo reproductivo.

La nutrición en cada etapa

Gestación

Durante esta etapa se construye el futuro de la camada. Una adecuada nutrición favorece:

  • Desarrollo fetal.
  • Formación mamaria.
  • Reservas corporales para lactancia.
  • Uniformidad de los lechones al nacimiento.

Preparto

Los días previos al parto son decisivos. Una estrategia nutricional correcta ayuda a:

  • Mejorar la producción de calostro.
  • Reducir trastornos digestivos.
  • Favorecer un parto más eficiente.

Lactancia

Aquí ocurre la mayor exigencia metabólica. La cerda debe producir grandes cantidades de leche mientras mantiene su condición corporal. Por ello, el consumo de energía y aminoácidos se vuelve determinante para sostener el crecimiento de toda la camada.

¿Cómo ayuda BIOALIMENTAR?

En reproductoras hiperprolíficas, el éxito no depende únicamente del número de lechones nacidos. Depende de cuántos lechones llegan al destete con buen peso y buena viabilidad.

Por ello, BIOALIMENTAR desarrolla programas nutricionales orientados a:

  • Cerdas gestantes.
  • Cerdas lactantes.
  • Maximizar la producción de leche.
  • Mejorar la condición corporal.
  • Optimizar la eficiencia reproductiva.

La meta es simple:

Transformar el potencial genético en resultados económicos reales para el productor.

Un error común es pensar que la genética por sí sola garantiza el éxito. La realidad es diferente:

  • La genética define cuánto puede producir una cerda.
  • La nutrición le da los recursos para lograrlo.
  • El manejo evita que ese potencial se pierda.

Ninguno de estos factores trabaja de forma aislada.

Conclusión

La genética ha permitido que las cerdas modernas produzcan más lechones que nunca. Sin embargo, ese avance trae consigo una responsabilidad: alimentar correctamente a animales con exigencias metabólicas cada vez mayores.

Las reproductoras hiperprolíficas no fracasan por falta de genética. Con frecuencia fracasan porque la nutrición no alcanza a sostener el potencial que la genética les otorgó.

La genética escribe el plan de producción. La nutrición aporta los recursos para hacerlo realidad.


Referencias

  • Caballer, E. (2017). Avances genéticos y manejo de la cerda hiperprolífica. ThinkinPig. Recuperado de Producción Animal. [ciap.org.ar], [produccion-animal.com.ar]
  • Pablos Tanarro, A., et al. (2024). Estrategias de manejo de las cerdas hiperprolíficas y sus lechones. Revista Ganadería. Universidad Europea de Madrid. [revistaganaderia.com], [agroinformacion.bercaja.es]
  • PIC LATAM. (2026). Genética: el pilar para la longevidad de la cerda. PIC Latinoamérica. [latam.pic.com]

Elaborado por: Steven Barba Coordinador I+D+i | BIOALIMENTAR