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El peso no se pierde al final… se pierde al inicio

El peso no se pierde al final… se pierde al inicio

5/8/2024

En producción porcina existe una realidad que muchas veces se ignora: Cuando un cerdo no alcanza el peso esperado en engorde… el problema no empezó en el engorde. Empezó en sus primeros días de vida.

El análisis de rendimiento productivo de BIOALIMENTAR evidencia que:

  • Lotes con desempeño final <90% del estándar presentan brechas claras en los primeros 7–14 días.
  • Lechones con crecimiento lento al día 6 (≈ 1.98 kg) posteriormente muestran limitaciones permanentes en su curva de crecimiento.

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El animal intenta compensar… pero no logra recuperar su potencial productivo. Este comportamiento está respaldado por la literatura, donde se demuestra que restricciones tempranas afectan el crecimiento posterior y la eficiencia alimenticia (National Research Council, 2012).

¿Por qué el inicio es tan crítico?

Porque en los primeros días ocurre:

  1. Desarrollo acelerado del sistema digestivo.
  2. Maduración enzimática e intestinal.
  3. Adaptación al consumo de alimento sólido.

Según John F. Patience (2019), el consumo temprano determina la capacidad digestiva futura del cerdo. Un lechón que no consume adecuadamente limita el desarrollo de sus vellosidades intestinales, reduce la absorción de nutrientes y compromete su crecimiento de por vida. El organismo se “programa” a un menor nivel productivo.

El efecto invisible: la pérdida acumulada

Cuando el crecimiento inicial es bajo, el cerdo entra retrasado a cada fase, aumenta los días a mercado y empeora la conversión alimenticia.

Estudios de M. D. Tokach et al. (2020) muestran que animales con bajo peso al destete presentan menor eficiencia y mayor variabilidad en fases posteriores. En términos prácticos: más alimento por kg producido, mayor costo por cerdo y menor rentabilidad. Cada kilo no ganado al inicio… se paga después con más alimento.

El rol crítico del alimento balanceado

En la fase inicial, la nutrición no puede fallar. El alimento debe:

  • Estimular el consumo inmediato.
  • Ser altamente digestible.
  • Aportar energía y aminoácidos disponibles.
  • Favorecer el desarrollo intestinal.

Los alimentos de BIOALIMENTAR están diseñados para maximizar el consumo desde el primer día, reducir la variabilidad entre animales y asegurar un arranque sólido y uniforme. Además, el estricto control de calidad de materias primas garantiza alta disponibilidad nutricional, consistencia entre lotes y crecimiento real y medible.

"No se trata solo de formular… se trata de que el animal lo consuma y lo aproveche."

Lo que ocurre cuando el arranque falla

En condiciones de campo:

  • Lotes con buen inicio: Superan el estándar (>100%).
  • Lotes con mal inicio: Quedan por debajo (<90%).

Es el resultado directo de nutrición + consumo temprano. El error más común es mirar el problema al final del ciclo. Pero la realidad productiva es clara: El engorde no corrige, solo evidencia lo que pasó al inicio.

Conclusión

El peso final no se construye al día 150… se construye en los primeros 14 días. El cerdo no pierde rendimiento al final… lo pierde cuando no arranca bien. Invertir en un buen alimento balanceado no es un costo: es asegurar que el animal alcance su verdadero potencial productivo.


Referencias

  • National Research Council (2012). Nutrient Requirements of Swine
  • John F. Patience (2019). Applied Swine Nutrition
  • M. D. Tokach et al. (2020). Feeding Strategies in Swine Production
  • PIC (2023). Wean-to-Finish Management Guide

Elaborado por: Steven Barba. Coordinador I+D+i | BIOALIMENTAR